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Nuestra Historia

20 Años Construyendo Comunidad

El Agrupament Escolta i Guia Baden Powell nació en el verano de 2006, cuando once monitores, después de dos encuentros organizados a través de internet, decidieron impulsar desde cero un proyecto educativo que revitalizase el barrio y ofreciese a los niños y jóvenes un espacio donde crecer, aprender y sentirse parte de una comunidad.

La iniciativa había comenzado en mayo del mismo año, cuando un pequeño grupo emprendió la tarea de buscar personas dispuestas a sumarse a esta ilusión. La voluntad fundacional era proporcionar un entorno seguro, educativo y transformador que contribuyese al desarrollo personal y social de los niños y jóvenes. El objetivo era transmitir valores, experiencias y vivencias profundas, aquellas que solo son posibles en un contexto basado en la confianza, el respeto y la convivencia.

Poco a poco se consolidó un grupo de jóvenes comprometidos a crear un proyecto educativo fundamentado en los principios de la educación en el tiempo libre y en la metodología escolta. En aquel momento todavía no se sabía qué apoyo recibirían, ni de dónde provendría un espacio para instalarse, e incluso se debatía si era mejor incorporarse a Minyons Escoltes i Guies de Catalunya (MEG) o a Escoltes Catalans.

La situación se aclaró cuando el Sector 3 y Norte de MEG se puso en contacto con el grupo para informarles que el proyecto escolta vinculado a la Parroquia de Sant Pere Claver había decidido disolverse. Esta decisión dejaba sin centro a los niños y jóvenes que participaban y liberaba los locales, que podían dar nueva vida al barrio. Sin dudarlo, los jóvenes fundadores aceptaron asumir el reto y ocupar aquel espacio. Paralelamente, ocho de ellos (Laura, Marcel, Eli, Sara, Mireia, Raul, Enric y Txell) accedieron a formarse para obtener el carnet de monitor de MEG, requisito indispensable para abrir oficialmente el agrupamiento.

Con responsabilidad y compromiso, el grupo de jefes adaptó el proyecto a la nueva realidad, y a finales de septiembre o principios de octubre de 2006 el agrupamiento se instaló en los locales de la Parroquia de Sant Pere Claver. Aquel espacio, que todavía hoy es su sede, se convertiría con el tiempo en un punto de referencia para generaciones de niños y jóvenes.

Una vez establecidos, se impulsaron diversas estrategias de crecimiento e integración en el barrio. Fruto de estos primeros pasos, el 28 de octubre se organizó una fiesta infantil en la Escuela Sant Pere Claver, y el 4 de noviembre el agrupamiento abrió oficialmente sus puertas, acogiendo un gran número de niños y jóvenes.

Desde el primer día, el Baden se integró a Minyons Escoltes i Guies de Sant Jordi de Catalunya, convirtiéndose en uno de los 160 agrupamientos que conformaban la entidad e incorporándose activamente a la demarcación del Barcelonés y al Sector 3 y Norte.

Los primeros años estuvieron llenos de éxitos y de una gran ilusión. Las cinco ramas principales se abrieron desde el inicio, y los primeros campamentos de verano, en Meranges, ya reunieron cerca de un centenar de personas entre niños y monitores. Al tercer año, las unidades de Llops i Daines y de Ràngers i Noies Guia casi tuvieron que desdoblarse, llegando a tener cuatro y cinco monitores por unidad, respectivamente. El crecimiento fue notable, en parte por la falta de otros espacios educativos similares en el barrio.

Con esfuerzo constante, el Baden celebró su décimo aniversario en el parque de las Tres Chimeneas, un evento que simbolizaba una década de compromiso, comunidad y transformación.

En el año 2020, el Agrupament Escolta i Guia La Salle Barceloneta cerró por falta de monitores. Este agrupamiento, históricamente vinculado al Baden, había compartido actividades, encuentros y experiencias. Con su cierre, muchos niños se incorporaron al Baden, enriqueciéndolo y haciendo que La Salle Barceloneta se convirtiese en una pequeña pero valiosa parte de nuestra historia.

Actualmente, el Baden celebra veinte años de trayectoria. Cuenta con XX niños y XX monitores, distribuidos en cinco unidades que abarcan desde los cinco hasta los dieciocho años. Continuamos en los mismos locales de la Parroquia de Sant Pere Claver, un espacio que se ha convertido en casa, referente y símbolo de todo aquello que es y representa el agrupamiento.

A lo largo de dos décadas, muchos niños, jóvenes y monitores han pasado por el Baden. Han sido años de aprendizajes, de esfuerzo compartido, de retos superados y de emociones que perduran. Veinte años de construir comunidad, de crecer juntos y de estimar un proyecto que, gracias a todas las personas que han puesto el corazón, continúa vivo, fuerte y lleno de esperanza.